Después de 17 años y cerca de $61.000 millones invertidos, la Unidad Deportiva El Salitre sigue sin ser intervenida. Así lo advirtió el personero de Bogotá, Andrés Castro Franco, durante una visita técnica al complejo, al señalar que actualmente hay un contrato vigente por $46.000 millones para finalizarla, sin que a la fecha se haya iniciado la obra. «Tema que la ciudadanía reclama a diario», afirmó.
El personero señaló que el contrato debe analizarse no solo desde la ejecución y los recursos públicos, sino desde el impacto sobre la ciudadanía. Desde 2018, los escenarios no pueden ser utilizados plenamente, lo que prolonga las afectaciones para ligas y deportistas que dependen del complejo.
La situación trasciende el retraso de una obra. Para los deportistas de las 11 ligas afectadas, no contar con sus escenarios durante tantos años limita el derecho al deporte, la recreación y el aprovechamiento del tiempo libre. Deportistas, entrenadores y familias han tenido que entrenar en espacios alternativos inadecuados y aplazar procesos de formación y competencia, afectando las oportunidades de nuevas generaciones para desarrollar su talento.
Presuntas irregularidades en tres contratos del IDRD
En ejercicio de sus funciones de vigilancia y control preventivo, la Personería de Bogotá detectó presuntas irregularidades en tres contratos suscritos por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) para disminuir la vulnerabilidad sísmica de la UDS: Obra Pública No. 3113 de 2023, Interventoría No. 3164 de 2023 y Prestación de Servicios No. 3888 de 2025.
Entre las observaciones está la «inadecuada estructuración de los documentos de la etapa precontractual, sin soporte técnico ni alineación con las buenas prácticas del mercado», conforme al Estatuto General de Contratación Pública. «Vamos a buscar esas responsabilidades, pero sobre todo hacemos un llamado para que finalmente las bogotanas y los bogotanos puedan hacer uso del escenario», dijo Castro Franco.
La entidad recordó que ha adelantado actuaciones frente a procesos anteriores relacionados con la UDS y que está a la espera de respuestas de la administración para determinar posibles responsabilidades en el proceso contractual vigente.
Para la Personería, la vigilancia tiene una doble dimensión: proteger los recursos públicos y velar por los derechos de quienes esperan el regreso de los escenarios. «Estas situaciones no se pueden seguir presentando en el Distrito. No lo vamos a permitir. Una intervención proyectada para un año, ocho años después no ha sido posible iniciarla», concluyó el funcionario.
La Personería anunció que continuará ejerciendo prevención y control sobre la gestión pública, con especial atención al manejo de los recursos destinados a esta obra y a las condiciones necesarias para que los escenarios de El Salitre vuelvan a estar al servicio de los deportistas y la ciudadanía.


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