Así reaccionó el presidente de Corpovisionarios y ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, a las declaraciones del empresario Andrés Jaramillo, quien en medio de una entrevista radial a propósito de una presunta violación que habría tenido lugar en su restaurante de Chía el pasado fin de semana, respondió: “¿a qué juega una mujer que llega con sobretodo y debajo tiene una minifalda?”.
Frente a lo anterior, Mockus señaló que “ni en chiste se debe aceptar o considerar este tipo de justificaciones, esta es una típica reacción masculina espontánea y quizás incluso la mitad de los hombres piensan así. Sin embargo, se ha entendido que pensar así es muy problemático, la sociedad contemporánea no es una sociedad recatada en donde excepcionalmente una mujer enloquecida se viste coquetamente y los hombres ante eso se sienten convocados en una especie de naturaleza biológica exacerbada desde su necesidad sexual. De hecho, muchos podríamos creer que si la virgen naciera en esta época, podría nacer con minifalda”.
En su Informe Decenal de Cultura Ciudadana Bogotá 2003–2013, Corpovisionarios revela una serie de indicadores que dan cuenta de cómo las justificaciones culturales y las creencias machistas están detrás del irrespeto y el abuso contra la mujer, que muchas veces deriva en graves lesiones personales e incluso homicidios.
En Bogotá, cerca de 500 mil ciudadanos cree que cuando un hombre golpea a una mujer es porque esta le dio motivos. Llama la atención que dentro de esta cifra, el 6% son mujeres.
Para 2012, el 83% de las víctimas de violencia de pareja fueron mujeres, en varios casos los agresores fueron ex – parejas. A su vez, la violencia de pareja representó el 65% de la violencia intrafamiliar en el país y el 66% de la violencia intrafamiliar se da en Bogotá.
Según los reportes del Instituto Nacional de Medicina Legal, la tasa de violencia intrafamiliar de Bogotá para 2012 (212) supera en 59 casos por 100 mil habitantes la tasa nacional (153).
Entre 2005 y 2012 la participación de la violencia intrafamiliar de Bogotá en el total de lesiones generadas en el país es de 24%. Esto quiere decir que de cada cuatro casos que se presentan en el país, uno ocurre en Bogotá. El 17% de las lesiones de pareja en Bogotá en 2012 fueron ocasionadas por celos, infidelidad y desconfianza. El 8% fueron motivadas por machismo.
Desde 2008, por lo menos 1 de cada 10 ciudadanos es indiferente frente a la violencia contra la esposa (no haría nada si presenciara una agresión).
Algunas creencias detrás del paradigma machista
– “Las mujeres son de su casa”: cuatro de cada diez ciudadanos está de acuerdo con que “una educación adecuada para las niñas es la que da preferencia al desarrollo de sus roles de madre y esposa” (Encuesta Bienal de Cultura, Observatorio de Culturas de Bogotá, 2011)
– !Te amo tanto, tú eres mía!: 67% de las mujeres casadas o convivientes señalan haber sufrido situaciones de control por parte de su esposo (Encuesta Nacional de Demografía y Salud, Profamilia, 2010)
– “Sin celos no hay amor”: 50% de las mujeres casadas o convivientes señalan haber sufrido reclamos de su esposo por celos y 35% por infidelidad (Encuesta Nacional de Demografía y Salud, Profamilia, 2010)
– “Amar es sufrir”: 40% de las mujeres casadas o convivientes señalan haber sido agredidas físicamente por su esposo, las agresiones van desde empujones hasta ataques con armas y violaciones (Encuesta Nacional de Demografía y Salud, Profamilia, 2010)
“Él lleva los pantalones, ¿no ve que es hombre?”: El 87% de los casos de la violencia de pareja de la ciudad es de hombres contra mujeres (Instituto Nacional de Medicina Legal, 2012)
la mujer debe ser respetada sin importar su raza, edad, nivel socioeconómico, nivel educativo, credo o costumbres, como seres autónomos y libres.
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